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La información sobre protección solar que no te puede faltar.





 

En este post voy a transcribir algunos conceptos sobre protección solar que están en mis historias destacadas y que aprendí durante la pandemia mediante algunas charlas por zoom de La Roche Posay e Isdin. Como quedaron muy atrás y es difícil que aparezcan en google decidí compartirlas acá, que seguramente van a ser leídas por más gente. 


fuente foto: La Roche Posay

Sabemos que la relación de nuestra piel con el sol es complicada; como todo, tiene su parte buena y su parte no tan buena. Si bien puede generar carcinomas, fotoenvejecimiento y hay posibilidad de generar manchas en la interacción con algunos medicamentos, tener contacto con el sol libera endorfinas, generando placer y alegría, ademas de ser bueno para la vitamina D y regular el equilibrio general del cuerpo.

Hasta hace poco tiempo se le prestaba más atención a los rayos UVB, que son los que generan el bronceado. Hoy en día el foco está en los UVA y en mejorar la protección de onda larga y luz visible, que son los más perjudiciales para la salud. Estos generan cáncer de piel, envejecimiento prematuro, pigmentación, alergias y bronceado tardío. También en luz azul y led, que no son tan peligrosos pero también son importantes.


Fuente foto: La Roche Posay

Esta comprobado que los rayos UVA generan que la piel se enrojezca y aumente el riesgo del cáncer de piel. Están presentes durante todo el año, pero tienen su pico por esta latitud a fines de septiembre, octubre y noviembre.  Es importante aclarar que el protector solar se usa todo el año, en todos los tipos de piel y todas la etnias. Y si bien es común pensar que las pieles más oscuras no necesitan protección porque tienen más melanina, eso no quiere decir que las vuelva inmunes a manchas, envejecimiento y/o melanoma.

El daño de los rayos UVB se mide con el SPF y el de los UVA con el PPD, que puede ser alto PA+ a muy alto PA++++.

En 2019 la FDA cambió algunas normas: hasta ese momento, la relación entre el SPF y el PPD era de 0,3;  o sea que en un SPF 50 mínimo tendría que tener un 0,3 de protección UVA  para ser considerado un protector de amplio espectro. A partir de 2020, esa relación pasó a ser de 0,7 y poder usar el círculo UVA en el envase.



Fuente foto: La Roche Posay


Otro problema de los rayos UVA es la pigmentación, que se potencia con la luz azul o LED de las pantallas, smartphones entre otros. Se midió que 8 horas diarias de exposición a la luz azul es el equivalente a 5 días de exposición solar.  Este tipo de luz puede generar una pigmentación más duradera y manchar pieles más oscuras. También influyen en el melasma (hormonal, embarazos), pigmentación post inflamatoria (cicatrices, granos) y urticaria solar. Ojo, no está del todo comprobado, no hay mucha evidencia ni a favor ni en contra que empeore el melasma que ta está instalado.

La luz visible se bloquea con los pigmentos de óxido de hierro, que son los que dan el color anaranjado a bases y protectores solares. También funcionan como barreras el dióxido de titanio y óxido de zinc. Aunque cuidado: los que tienen tamaño nano no llegan a bloquear del todo los rayos. Solo los que dejan mucho rastro blanco (que son los más densos) son los más efectivos. Y si bien no bloquean, los antioxidantes ayudan a combatir los radicales libres: las vitaminas C y E, el baicalin, algunos derivados vegetales, flavonoides, carotenoides, polisacáridos, entre otros.

Algo que nos toca en estos días de pandemia es el uso del tapabocas. Hay que ponerse protector solar en toda la cara, no sirve solo en la zona sin tapar. Además, el N95 es poliéster que cubre UVB pero deja pasar un poco de UVA. 


Fuente foto: Isdin


Tenemos que chequear el indice UV del lugar donde vivimos desde nuestro teléfono. Este índice nos explica el tiempo de exposición que tenemos sin fotoprotección antes de quemar la piel. Un índice 9 nos dice que podemos estar entre 15 y 25 minutos sin protector antes de quemarnos.

Dentro de nuestra casa o en la oficina, la radiación UVB casi no tiene injerencia, tenemos que cuidarnos más de los rayos UVA que atraviesan los vidrios de las ventanas, al igual que la luz azul.



Afuera de nuestras casas/edificios hay mayor probabilidad de quemarnos por radiación UVB y adentro tenemos más posibilidad de estar expuestas a un envejecimiento prematuro y pigmentación por la radiación UVA y azul. 

Otro punto importante es la polución, ya sea natural (por el viento del desierto) o por la contaminación industrial. Ambos tipos aumentan la pigmentación de léntigos y melasma.

Usar protectores solares amplio espectro y con color durante todo el año se convierte en un paso obligado de nuestra rutina para cuidar la piel. Si vamos a estar afuera de nuestra casa, el SPF y el PPD tienen que ser altos, pero si vamos a estar dentro de nuestra casa, podemos usar un SPF más bajo, con antioxidantes y color. Igualmente, siempre es importante consultar con un dermatólogo para que nos recomiende el mejor producto para la necesidad de nuestra piel.

Por último, les dejo estos puntos importantes:


  • En pieles más oscuras, la posibilidad de pigmentación es más alta que en pieles claras. En este caso, el protector solar con color evita que se generen manchas.
  • En pieles con eczema hay que tener cuidado con la inflamación, que también genera manchas.
  • En pieles con alergias, se deben incluir sombreros, gafas y ropa especial.
  • En pieles con tendencia a tener manchas, protector solar amplio espectro y evitar exponerse al sol 2 semanas antes y 2 después de alguna intervención para que no queden cicatrices pigmentadas.


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