¿Qué son y para qué sirven las microespículas? el activo estrella del skincare coreano explicado sin mitos.
Tanto en TikTok como en Instagram se está hablando de las microespículas en skincare, uno de los ingredientes más polémicos. Si no terminas de entender qué son, para qué sirven y cómo se usan, en esta nota te cuento cómo actúan, qué beneficios poseen y cuándo conviene incorporar esta tecnología cosmética.
¿Qué son las microespículas en skincare?
Relativamente nuevas en el mercado occidental, las microespículas son microagujas extraídas del esqueleto de esponjas marinas de agua dulce.
Son tan pequeñas que no se ven a simple vista, puede ser que la sientas como un leve hormigueo o picorcito en tu piel que dura unos segundos. Al ser tan finas y chicas, permiten que los principios activos de las cremas lleguen hasta las capas más profundas porque "abren" canales para ellos cumplan la función de manera potenciada.
Cómo funcionan las microespículas en la piel.
Las microespículas estimulan la renovación celular, mejoran la penetración de activos, la textura, luminosidad y firmeza. Se aplican en la piel mediante un masaje manual y prometen resultados a partir de los 7 días.
Se llevan genial con ingredientes como la centella asiática, el ácido hialurónico, los péptidos y la niacinamida. No se deben combinar con exfoliantes (AHA/BHA) o ácido ascórbico.
Aunque se presentan en forma de suero, no son un suero más. Su uso se planifica, se espacia, se acompaña con buena hidratación y, en el caso de sentir irritación o sensación desagradable, hay que dejar de usarlas.
Las microespículas en el INCI.
Si bien la mayor parte de las microespículas son extraídas de esqueleto de una esponja de agua dulce, también hay opciones creadas de forma biomimétrica en laboratorios.
Las microespículas naturales tienen en su nombre la palabra "sponge", pero también hay opciones de silica. Ojo, no todas las silicas son microespículas. Otros nombres que vas a encontrar y que no son: perlite, celulosa power, bambusa vulgaris.
La cruel verdad: riesgos, contraindicaciones y para qué tipo de piel sirven las mircoespículas.
Si bien estos ingredientes ayudan a que veas resultados más rápidos, en el cuidado de la piel lo importante es la constancia, analizar cuál es la necesidad verdadera y no apurarse. La clave está en el contexto de la rutina.
En pieles menores de 30 años son un ingrediente innecesario en la mayor parte de los casos. A los 30 se recomienda su uso esporádico y a partir de los 40 años pueden aportar beneficios reales si se usan con conciencia.
Para quienes no están recomendadas:
Y acá la cruel verdad: no es un ingrediente apto para todos los tipos de piel. Las personas que tienen rosácea o son muy sensibles las van a odiar porque pueden generar irritación y una sensación poco placentera.
Las pieles jóvenes no las necesitan, las personas que recién comienzan en el skincare tampoco (la sensación de picor puede ser intensa).
Si bien es una tentación usar productos que las tengan entre sus ingredientes m, hay que estar muy conscientes de su papel en el cuidado de tu piel. No todo lo que está a la venta es apto para todo el mundo.
Conclusión: Son un ingrediente muy interesante, pero no se dejen llevar por el hype.



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